
¿Tu gato se niega ahora a que lo llamen “mascota” y exige el estatus de “trabajador felino autónomo”? ¿Considera que tu piso debería colectivizarse y habla más de lucha de clases que de croquetas? Puede que haya llegado el momento de afrontar la realidad: tu gato es de izquierdas.
Antes de que sindique a las palomas del barrio u organice una huelga general contra los comederos automáticos, repasemos los síntomas más frecuentes de esta radicalización felina.
6 señales de que tu gato se ha vuelto muy de izquierdas
A todos los gatos les gusta cuestionar la autoridad. Pero algunos lo convierten en un proyecto de sociedad.1. Ha declarado tu salón “zona a defender”
Solo querías instalar una aspiradora nueva. Tu gato, en cambio, vio un ataque directo a su estilo de vida. Unas horas después, el salón estaba barricado con:- cajas,
- cojines,
- una manta agujereada,
- y una pancarta que decía:
2. Odia a los gatos de raza
Tu gato ya no soporta a los siameses, los persas ni los bengalíes. Según él, son simplemente: “gatos privilegiados desconectados de la realidad del día a día.” Se niega ya a frecuentar al Maine Coon del vecino, al que acusa de acumular demasiado capital peludo.3. Cambia todos los símbolos de la casa
Tu decoración ha cambiado misteriosamente. La bandera de España ha desaparecido. En su lugar hay ahora varias banderas multicolores que representan causas que ni tu propio gato sabe explicar del todo. Cuando le preguntas qué significan, suele responder: “Es más complejo que todo eso.” Y se niega a desarrollarlo.4. Adora las causas… excepto cuando afectan a su comedero
Tu gato milita activamente contra:- la ganadería intensiva,
- el consumismo,
- la explotación animal,
- y los excesos del productivismo.
5. La 2 se ha convertido en su religión
Cada noche, tu gato ve documentales de tres horas sobre:- geopolítica,
- la crisis climática,
- las desigualdades mundiales,
- o la historia de los movimientos sociales en Europa.
6. Todo es siempre culpa “del sistema”
¿Su comedero está vacío? El sistema. ¿Llueve? El sistema. ¿Se le escapa una mosca? El sistema. ¿Has movido su cojín? El sistema, otra vez. A estas alturas, hasta la gravedad parece una construcción social responsable de sus problemas.¿Cómo reaccionar si tu gato es de izquierdas?
Por suerte, existen algunas soluciones.Ponlo frente a sus propias contradicciones
¿Tu gato quiere abolir la pesca intensiva pero reclama salmón noruego mañana y noche? Haz la pregunta con calma. Probablemente no obtengas una respuesta clara, pero verlo dudar sigue siendo muy satisfactorio.Mándalo a territorio hostil
Una estancia prolongada en un barrio muy pijo puede dar resultados interesantes. Tras unas semanas rodeado de jerséis anudados sobre los hombros y conversaciones sobre inversión inmobiliaria, quizá empiece a encontrar algunas ideas “no tan absurdas” después de todo.Vuelve sus propios métodos contra él
Ante el menor desliz lingüístico, redacta un comunicado oficial detallando sus microagresiones cotidianas:- discriminación hacia los perros,
- estigmatización de las aspiradoras,
- comentarios ofensivos hacia las palomas.
Distráelo con actividades más felinas
Prueba con:- una pelota de goma espuma,
- un puntero láser,
- una caja de cartón,
- o una ventana con vistas a unos pájaros.