
¿Tu perro no para de hablar de orden, de disciplina, y parece extrañamente preocupado por la “pureza” de los linajes caninos? ¿Ha adoptado hace poco un corte de pelo muy estricto y juzga con dureza a los perros del barrio? Puede que merezca la pena hacerse una pregunta difícil: ¿se ha vuelto tu perro un poco facha?
Sin pánico. Antes de que convierta el salón en un mitin político dudoso, aquí tienes las señales que deben alertarte, y algunos métodos experimentales para intentar devolverlo a algo más… socialmente presentable.
5 señales de que tu perro deriva peligrosamente
A todos los perros les gusta controlar su territorio. Pero algunos se toman el concepto demasiado en serio.1. Está obsesionado con el orden y la jerarquía
Tu perro ya no quiere simplemente vivir en casa. Quiere dirigirla. Cada cojín debe estar en su sitio, cada movimiento validado y cada otro animal claramente ubicado en una pirámide social imaginaria. Curiosamente, se ha adjudicado a sí mismo el puesto más alto.2. Su estilo se vuelve un poco… inquietante
Se acabaron los accesorios monos. Tu perro adopta ahora un aspecto severo, minimalista y francamente intimidante. Habla mucho de ser “reconocible” y parece fascinado por símbolos históricos que nadie tiene ganas de ver reaparecer en un piso normal. Cuando un estilo empieza a recordar a un documental histórico muy tenso, quizá haya que intervenir.3. Defiende la “libertad de expresión” justo antes de decir algo horrible
Ya conoces el esquema. Tu perro empieza una frase con: “Ya no se puede decir nada…” o “Solo hago preguntas…” Y a continuación suelta una teoría profundamente absurda sobre los perros del vecindario. A estas alturas, ya no “solo hace preguntas”. Sobre todo, acapara el ambiente.4. Desarrolla teorías sobre las “razas de verdad”
Desde hace un tiempo, tu perro habla mucho de pedigrí. Un poco demasiado. Según él, algunos perros serían “más legítimos” que otros, lo cual es bastante ambicioso para un animal que de vez en cuando lame bolsas de basura. Mientras tanto, los chuchos del barrio viven su vida perfectamente bien sin pedirle opinión.5. Hace gestos demasiado entusiastas
Empiezas a notar ciertos movimientos de pata francamente excesivos. Claro que él dice que es “pura coincidencia”. Pero cuando un gesto histórico muy mal visto se convierte en costumbre, quizá sea hora de tener una conversación.¿Cómo reeducar a un perro facha?
Buena noticia: los perros a veces son testarudos, pero rara vez irrecuperables.Hazle una prueba de ADN
Un método excelente. Tu perro podría descubrir que comparte patrimonio genético con:- un bulldog gruñón,
- un galgo excéntrico,
- o el chucho del aparcamiento al que tanto desprecia.